Prestamos sin aval

Un préstamo personal es un producto financiero por el que un solicitante obtiene dinero de una entidad financiera a cambio de devolverlo, sumando una cantidad como contraprestación. Esta cantidad, que suele ser un porcentaje sobre la principal, y se pacta antes de la obtención del préstamo, es lo que se conoce como “intereses”. La persona que pone sus bienes como garantía de la devolución del préstamo es el “avalista” y en el caso de que el primero no llegue a devolver el préstamo en las condiciones pactadas, la financiera podrá reclamar al avalista la suma total más los intereses.

Prestador Es hora de ponerseе Interés 0% Primer préstamo Max préstamo Período Obtener préstamos
vivus 15 min Yes 50 – 300 € 900 € 30 días
netcredit 15 min Yes 50 – 300 € 600 € 30 días
solocredit 15 min Yes 50 – 800 € 800 € 30 días
Dineo 8 min Yes 50 – 300 € 300 € 30 días
creditomovil 15 min No 50 – 300 € 700 € 30 días
Moneyman 15 min No 50 – 1200 € 1200 € 4 meses
twinero 10 min No 50 – 300 € 600 € 30 días
onlinecredit 15 min No 50 – 300 € 1400 € 4 meses
creditstar 10 min No 50 – 300 € 1000 € 3 meses
Ferratum 10 min Yes 50 – 1000 € 1000 € 45 días
cashper 15 min No 50 – 500 € 500 € 30 días
kredito24 5 min No 75 – 750 € 750 € 30 días
zaplo 10 min No 300 – 2500 € 2500 € 24 meses
contante 15 min No 50 – 500 € 500 € 30 días
creditocajero 10 min No 50 – 300 € 300 € 31 días
savso 15 min No 100 – 300 € 900 € 6 meses
monedo 45 min No 100 – 5000 € 5000 € 24 meses
kyzoo 20 min No 100 – 300 € 800 € 30 días
pepedinero 15 min No 50 – 250 € 50 € 30 días
okmoney 10 min No 50 – 300 € 600 € 30 días
Viaconto 15 min No 50 – 600 € 600 € 30 días

Existen muchas fórmulas de financiación, esto es, prestar dinero a cambio de su devolución con intereses. El caso más sencillo se trata de préstamos rápidos sin aval entre particulares, donde dos personas deciden acordar un préstamo de forma que no cuentan con terceros que garanticen su contrato. Se trata de un acuerdo libre entre dos individuos adultos, con o sin mediación de terceras personas.

En estas premisas se basan los préstamos sin aval, que encontramos en muchas compañías financieras que operan en internet. Dichas entidades ofrecen créditos con la única garantía de una nómina o pensión, y, en ocasiones, ni siquiera eso, si la cantidad solicitada es modesta.

En la mayor parte de los préstamos que se ofrecen por estas entidades simplemente se pide la identificación de la persona que lo solicita. Si la cantidad es de mayor cuantía, una justificación de ingresos recurrentes, como puede ser la nómina, será suficiente. En el caso de profesionales que trabajen por cuente propia, se suele recurrir a las declaraciones fiscales para demostrar estos ingresos. En todos los casos estamos hablando de créditos sin aval.

prestamos sin aval¿Que entendemos por un aval y que papel cumplen en los créditos personales?

Un aval es una garantía adicional que solicita la entidad financiera para cubrir el capital prestado y ser reclamado en el caso de que el beneficiario del préstamo no cumpla con las condiciones de la devolución del mismo. El aval se pone a disposición de la financiera cuando el cliente que solicita el crédito no ofrece las garantías que la entidad estima necesarias. En los préstamos sin aval, el cliente siempre ofrece el crédito necesario y suficiente a la compañía financiera, desde el momento en que ésta le concede la financiación.

El aval puede ser la garantía de una tercera persona, normalmente un familiar o amigo, a través de sus ingresos o bienes materiales, o puede ser un bien inmueble a nombre del titular del préstamo, que se ofrece como garantía real.

Si la cuantía del préstamo es lo suficientemente elevada, a criterio de la entidad bancaria, esta suele pedir, además de las garantías habituales uno o varios avales que cubren con creces el valor del crédito solicitado. Esto no es lo habitual en los créditos sin aval, donde la sola aceptación del cliente de las condiciones del préstamo, es garantía suficiente para la entidad financiera.

¿Cuándo estamos hablando de préstamos rápidos sin aval entre particulares?

Cuando nos referimos a los préstamos entre particulares, estamos hablando de plataformas en la red donde unas personas solicitan créditos y otras ofrecen capital, lógicamente a cambio de una rentabilidad. Los inversores, particulares en este caso, toman el papel tradicional del banco y hacen la función de prestamistas. Se trata de una fórmula novedosa que apareció en los tiempos más difíciles de la crisis económica, cuando el acceso al crédito de las entidades financieras tradicionales resultaba inaccesible para la mayor parte de la población.

Para que estas operaciones pudieran ser efectivas más allá de un arreglo entre amigos o conocidos, se necesitó de la labor de intermediarios, para analizar de forma objetiva las operaciones, garantizar el pago de las deudas e intereses y evitar conflictos entre las partes.

La labor de las compañías que intermedian en los préstamos rápidos sin aval entre particulares, es:

  • analizar el nivel de riesgo de quien solicita la financiación
  • actuar como intermediarios en el abono de la cantidad prestada y de los intereses correspondientes.

Estas empresas son las que se ocupan de fijar los intereses que se cobran al beneficiario y aquellos que le corresponden al prestatario. Al tratarse con entidades que operan a través de la red, con infraestructuras mucho menores que las de los bancos, pueden ofrecer unos costes de intermediación realmente bajos.

En los préstamos sin aval, las compañías estudian detenidamente cada solicitud antes de aprobarla y la persona que solicite el préstamo deberá especificar el uso que tendrá el dinero prestado. Por supuesto, será necesario justificar los ingresos y en todos los casos se consultarán los listados de morosidad habituales.

Dentro de los préstamos rápidos sin aval entre particulares existen varios niveles de riesgo a los que se aplica una rentabilidad de menor a mayor en función de la seguridad de la operación. El nivel más elevado tiene unos tipos de interés inferiores y un riesgo de impago prácticamente nulo. En el caso del nivel inferior, se ofrecen menores garantías, pero la rentabilidad es mucho más alta. De cualquier forma, desde su implantación en nuestro país, el número de solicitudes aprobadas está por debajo de 10%, mostrando así la solvencia y la rigurosidad de las operaciones crediticias de este tipo.

¿En qué condiciones tendremos acceso a los préstamos sin aval?

Contar con un aval es bastante complicado en estos tiempos de crisis y no todo el mundo dispone de las condiciones para ello. Pero gracias a las nuevas entidades financieras muchas personas tienen acceso al crédito, simplemente presentando su documento de identidad y, dependiendo de la cantidad solicitada, la justificación de sus ingresos por medio de una nómina.

Es muy importante la confianza en la capacidad de las personas para cumplir con sus obligaciones, en su buena voluntad y en su solvencia personal y profesional. En eso se basa la concesión de los préstamos sin aval.