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Las parejas y la economía

Cuando se empieza a vivir en pareja todo parece hermoso y se confía plenamente en la media naranja. Es el efecto del amor, que lo envuelve todo en una nube de alegría e impide ver nada negro en el horizonte. La realidad, sin embargo, indica que la vida da muchas vueltas y la pareja más estable puede pasar a lo largo de su existencia por apuros económicos de diversa índole. Aunque estos problemas financieros puedan solucionarse con dinero urgente con asnef, no es menos cierto que deben tratarse estos temas desde el inicio de la convivencia en común para no tener que lamentarlo más adelante.

Es esencial establecer un marco financiero para el funcionamiento de la pareja

Cada persona es un mundo y es necesario establecer unas normas que acepten los dos miembros de la pareja para que las cosas vayan bien incluso cuando la economía va mal. Es algo que debe hablarse al principio de la relación y no dejarlo para cuando se consolide la pareja. Así, si surgieran problemas de cualquier clase, ambos miembros de la pareja sabrán a qué atenerse.

Todo en común, una parte o nada

Normalmente el nivel de compromiso con el futuro de la pareja es lo que condiciona la decisión de qué tipo de relación financiera se adopta. No obstante, en esta ecuación financiera se deben introducir otras variables, como el cuidado del hogar y de los hijos cuando los haya, sobre todo en el caso de que la economía en común no sea total. Si se llega a un acuerdo de que una de las dos personas asume un rol más activo en el hogar, esto ha de reflejarse en el acuerdo económico, cuando no se pone todo en común.

En general, los expertos recomiendan respetar un pequeño porcentaje de las ganancias de cada miembro de la pareja para uso personal en el caso de que ambos trabajen fuera de casa, con el fin de mantener cierta individualidad y siempre que la economía lo permita.

Las decisiones financieras, en conjunto y de común acuerdo

Hay que recordar que, en el caso de ruptura, normalmente las parejas rotas acaban batallando por el dinero, por lo que es necesario ejercer el diálogo financiero desde el inicio de la pareja y aprender a llegar a posiciones comunes que fortalecerán también el vínculo que une a ambos.
En este punto, cabe señalar que las parejas van madurando, y el nivel de compromiso financiero debería progresar a la par y no adelantarse al compromiso como pareja. Para ello, las expectativas puestas en la pareja deben ser parecidas en ambos, de forma que los objetivos de ahorro y compra sean también similares.

Cuidado con las infidelidades financieras y el abuso financiero

Con la economía sucede lo mismo que con otros aspectos de la pareja. La sinceridad financiera es básica para el entendimiento mutuo y, por lo tanto, no se deberían ocultar ingresos a la pareja, ni tampoco deudas contraídas que puedan poner en riesgo la estabilidad financiera del otro.

Otro aspecto a tener en cuenta es el abuso financiero que se lleva a cabo explotando los sentimientos de la pareja para conseguir objetivos que solo benefician a una de las partes, o utilizando fondos comunes para satisfacer los intereses propios sin consensuarlo con el otro y haciéndoselo saber cuando ya no tiene remedio.