Blog

Gracias a toda la sociedad por su espíritu solidario

Parece que lo peor de la crisis ha pasado por fin. Aunque todavía muchos no han remontado hasta su situación económica previa a la crisis y todavía se necesitan los préstamos rápidos con asnef, la verdad que un gran número de familias empiezan a respirar. Las cifras de desempleo bajan poco a poco y el panorama parece aclararse por primera vez en bastantes años.

Quizás este sea buen momento para hacer balance de lo sucedido y dar las gracias a amplísimos segmentos de la sociedad que han seguido manteniendo los servicios más importantes a pesar de los recortes y han logrado que todo siguiera funcionando con niveles de calidad parecidos a los anteriores a la crisis. Toda esa gente que ha impedido que hubiera muchas más familias en verdaderas situaciones de precariedad y han mantenido a flote el sistema.

Gracias a las familias, las que mantienen en pie nuestra sociedad

Miles de abuelos han acogido en su casa a sus hijos y nietos golpeados por la crisis, o han hecho de canguros cuando ya no era posible pagar a guardería. Muchos han compartido sus precarias pensiones y, de nuevo, han ayudado a sus hijos a aguantar el golpe y levantarse para seguir adelante. Gracias a todas esas personas que, tras una vida de trabajo y sacrificio, no han escatimado esfuerzos para volver a ayudar a sus hijos.

Gracias a los médicos, a los maestros, a los bomberos, a los policías…

Que han seguido realizando su trabajo con sueldos más reducidos. Han continuado velando por el bienestar y la educación, aunque hayan bajado sus retribuciones, trabajando con la misma intensidad y cuidando de nuestra salud independientemente de sus sueldos. Gracias en especial a los médicos, porque tenemos la suerte de poseer el personal sanitario más dedicado, aunque a veces haya que esperar debido a los recortes de personal.

Gracias a los maestros por educar a nuestros hijos, aunque ahora tengan más niños por aula. Gracias por conservar la ilusión de enseñar a pesar de la falta de medios.

Gracias a todos esos funcionarios tantas veces denostados que han visto recortados sus sueldos y, sin embargo, no han recortado su dedicación a su trabajo.

Gracias a todas las organizaciones que se han preocupado por los menos favorecidos

Numerosas asociaciones han ayudado económicamente y han procurado alimentos a las familias más golpeadas por la crisis. Gracias también a todos los miembros de la sociedad que han colaborado con su dinero o su tiempo. Es cierto que la crisis todavía no ha acabado y estas organizaciones aún tiene trabajo por delante, pero seguro que con nuestra ayuda podrán seguir ayudando a los más desfavorecidos.

Gracias por último a los amigos que han estado ahí intentando ayudar, escuchando los problemas de otros, echando una mano en los peores momentos. Gracias por ayudaros entre vosotros intercambiando favores, pasándoos ropa para los niños y solidarizándoos entre vosotros.

En esta sociedad que tan a menudo solo ve lo malo, ha llegado el momento de reconocer a tantísimas personas el esfuerzo que han hecho por ayudar a otros durante todos estos años de profunda crisis económica.