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Ayudemos a nuestros mayores con sus finanzas

Todos queremos envejecer con calidad de vida. Pero a veces la realidad no es tan bonita, y se dan casos en que los mayores necesitan la ayuda familiar para poner en orden sus finanzas. Si el problema es la falta de recursos económicos, los créditos sin papeleos pueden ayudar a resolver el problema. En otras ocasiones, por desgracia, es la enfermedad lo que les impide ocuparse de su economía.

El mundo ha cambiado mucho y demasiado rápido

Algunas personas mayores que están perfectamente bien de salud se sienten inseguras en el mundo actual, porque la tecnología los ha dejado atrás. Necesitan alguien joven a su lado para algunos trámites que antes se resolvían en la sucursal bancaria y ahora se espera que solucionen ellos mismos desde casa. No es que no puedan hacerlo solos, es que necesitan la seguridad que les pueden proporcionar sus hijos.

Otras personas que no estaban acostumbradas a ocuparse de las finanzas y el trato con los bancos son las viudas. Nuestras madres vivieron una época distinta, y necesitan a sus hijas e hijos para poner en orden sus pagos telemáticos y sus cuentas corrientes. Sin duda ellas, a cambio, pueden enseñarnos una o dos cosas sobre economía doméstica, que de eso sí tienen una gran experiencia.

Resolvamos todas sus dudas

Hay que pensar que muchas veces este mundo que estamos creando es realmente difícil de comprender para personas que vivieron su juventud en un mundo radicalmente distinto. Por eso, es importante generar entre padres e hijos el clima de confianza necesario para que, ahora que son mayores, nuestros padres puedan acudir a nosotros con cualquier duda o problema que tengan, y que estemos siempre dispuestos a escucharlos, por muy nimia que pueda parecer la cuestión.

Una forma de ofrecerles esa seguridad es verlos con frecuencia y darles la oportunidad de exponernos sus inquietudes en directo. El teléfono está bien, pero muchas veces los mayores no cuentan cosas “por no preocupar a los hijos”. No olvidemos que ha llegado la hora de devolver un poco de lo mucho que nos dieron ellos.

Los ladrones y estafadores creen que los mayores son presa fácil

Para evitar que sea así, es conveniente revisar con ellos los extractos bancarios y solicitar a sus bancos que los sigan enviando en papel, puesto que no manejan con soltura las nuevas tecnologías. Otra medida es hablar con ellos de los bulos y estafas que estén de moda en cada momento, para prevenirles antes de que ocurran. La idea no es quitarles el poder de controlar su propia vida, sino darles las herramientas para que sigan haciéndolo con confianza.

Una buena medida es que todos los hijos sean cotitulares de las cuentas de los padres

Esta medida de ayuda a los padres cuando ya son bastante ancianos funciona mejor si todos los hijos están de acuerdo. Los hijos pueden revisar que se hacen todos los pagos y que no se carga en las cuentas de sus padres ningún concepto que invite a sospechar.

La base es la confianza y el amor entre padres e hijos. Es interesante que se incluya a todos los hijos para evitar recelos y para que todos puedan colaborar en la transparencia de las cuentas de sus padres.